jueves, 24 de octubre de 2013

Sin código postal

Muchas cosas suceden en poco tiempo, las manecillas del reloj avanzan sin que uno las pueda detener, las heridas del corazón cicatrizan y eso lo hace más fuerte pero de vez en cuando, la añoranza de tener un nuevo comienzo viene junto con las baladas en inglés que significan más que 20 poemas juntos.
La vida pasa y los sueños se cumplen poco a poco, con dificultades, altos y bajos, lágrimas y sangre; pero de vez en cuando las estrellas se alinean y mientras camino por una avenida con los audífonos puestos, me pongo a pensar en una vida ideal, una vida llena de amor y amigos reales, sin tantas cosas por esconder, sin tanto odio y stress, una vida que no lastima tanto. Caras bonitas y almas eléctricas, gustos esporádicos e ilusiones que no pasan así nomas, momentos en los cuales el corazón da un vuelco y una no sabe exactamente que hacer.
Rostros que gustan y personalidades que enamoran o en otros casos, rostros que enamoran y personalidades que aún no terminas de conocer pero que van gustando hasta el momento, estamos bien así pero todos quisiéramos que nuestros ideales se cumplan. Pedimos deseos a las estrellas que nos observan desde el cielo, sin percatarnos que desde algún lugar del mundo alguien le está pidiendo a esa misma estrella, encontrarnos.
Llego al malecón sin percatarme de que he caminado todo el camino, casi 40 cuadras parando solo para cruzar los semáforos, la música aún suena y yo sigo perdida en ese mundo ideal, que bonito se ve el mar, la espuma que forma de noche es como una nota suave de una pieza de Vivaldi, una que es tocada para tranquilizar al receptor, una que es tocada para que luego vuelva todo a su comienzo, para seguir tocando esa melodía tan tranquilizante que viene acompañada con ese olor tan característico. La paz viene y disfruto de este momento a solas, los audífonos dejan de sonar y siento como me desconecto del mundo por un momento, solo escucho las pequeñas olas que el mar forma y su olor trae los recuerdos de ese pescador que con sus manos fuertes me sostuvo de bebé, no sé que es pero el sentimiento es bonito, bajo el hechizo de la noche, nostalgia, añoranza de alguien y tranquilidad, doy media vuelta y regreso por el camino de donde vine, ya no pienso en la vida ideal, pienso en el presente ideal y como quiero mover las fichas para que este se vuelva realidad.
El amor mueve montañas, hoy moveremos algunas cuantas.

Me desconecto con un clic

Xoxo

jueves, 3 de octubre de 2013

Jengo, un alma nueva sin usar

Corre con los audífonos puestos, mirando al frente, al cielo o al piso, sin buscar o percatarse de nada más que del latido de su corazón, dejando que la imaginación vuele hasta los cielos sin límites, viendo como el mundo se vuelve más ruidoso y sin esperanzas.
Vuelta uno y vuelta dos, el sudor corre por su frente, una botella rueda a sus pies y sus ojos recorren en camino de donde vino, se la entrega al dueño y cuando está por retomar el paso algo capta su atención, un pequeño perro que la mira con ojos juguetones y que pide una caricia. Ella se agacha y hace las preguntas de rigor, ambos muestran interés y su comportamiento le atrae...minutos pasan y ninguno se mira a los ojos hasta que se despiden y esperan con la mirada volverse a encontrar.
Dejando una estela de perfume a su pasar ella voltea la cabeza para verlo partir, no sin antes hacer un pequeño berrinche como hija que no recibe un chocolate, espera volverlo a ver, a él y a Jengo, se queja de su poco tino al no recibir más información, la oportunidad estaba ahí, solo faltaba tomarla.
Seguirán corriendo por los mismos rumbos?

Me desconecto con un clic

Xoxo

Hey look ma' I made it

Por fin. Se acabó. Finito. Luego de 5 años de lucha, se ha acabado el tormento de ser estudiante. Mi cerebro descansa del olor a humo de...