viernes, 4 de enero de 2019

Hey look ma' I made it

Por fin.
Se acabó.
Finito.
Luego de 5 años de lucha, se ha acabado el tormento de ser estudiante.
Mi cerebro descansa del olor a humo de bus, del sonido del claxon, de los estruendosos pasajeros que lo único que hacen en muchos casos es, quejarse de su suerte cuando todos sabemos que siempre hay alguien peor que uno.
Mi mente se relaja por un momento para poder apreciar donde es que me encuentro, para poder tomar una copa de vino sola y decirle a mi madre que ya está, que se acabaron los momentos dramáticos y preocupantes de saber a qué hora volveré a casa y por qué es que demoro tanto.
El cuerpo libera tensión a medida que recupero (o de eso me quiero convencer) el sueño que no he tenido durante todos estos años. Analizo las situaciones que me han llevado donde estoy y donde estuve y puedo decir que por fin ya soy alguien.
El stress va dejando mi alma a medida que vuelvo a patear y sudar como tanto disfruto, a medida que vuelvo a meter al horno las pequeñas bolitas de masa que se volverán galletas y me harán feliz al sentir que no he perdido el toque y que puedo hacer más. Mis oídos se relajan al no escuchar reclamos ni gritos o desaprobaciones de personas que tal vez no tengan la razón pero a las cuales hay que hacerles caso porque "así es la vida".
Por fin puedo disfrutar.
Mamá, lo hice.

Hey look ma' I made it

Por fin. Se acabó. Finito. Luego de 5 años de lucha, se ha acabado el tormento de ser estudiante. Mi cerebro descansa del olor a humo de...