sábado, 23 de febrero de 2013

Algo más en la canción

Yo, creo en el bien
creo en el mal.

Es un poco gracioso este sentimiento adentro,
no soy de esas que se esconden fácilmente.

Todo es, tan simple antes de ser complicado,
nada es ni será para siempre,
no puedo evitar que halla un final,
no puedo esconder lo que es real.

Discúlpame por olvidar,
pero estas cosas que hago, 
olvido si son verdes o azules.

Y sin sonreír, debo entener que no cambiará,
en conclusión, la vida no es más que esperar,
que hay algo más.

Si fuera una escultora,
pero no, 
o alguien que hace pociones en un show de viaje,
sé que no es mucho, 
pero es lo mejor que puedo hacer.

Todo es tan simple antes de ser complicado,
nada es ni será para siempre.

Hay tantas cosas que quisiera escribir,
si solo supiera que decir, 
hay veces que tengo ganas de tirar las manos al aire,
hay veces en que quiero decir: "no me importa"

Se siente como si el camino fuese muy rudo,
y las cosas salen mal a pesar de todo lo que hago,
ahora y antes se siente que la vida es demasiado,
tirar las manos al aire.

 






miércoles, 13 de febrero de 2013

Cayendo entre líneas

Yo he caído a favor de la gravedad,
he caído de árboles,
y me he caído de cara, 
caído de taxis, 
y también de ventanas,
caí en tu opinión
cuando me enamoré de ti.

A veces deseo caer,
deseo eso para sentirme liberada,
caer a través del aire, 
para tener algo de alivio, 
porque, caer no es el problema,
cuando caigo en paz,
es solo el piso lo que causa dolor.





Este es un poema para un nombre garabateado,
y mi amor continúa escribiendo, una y otra vez.

Yo bailaré mucho,
tomaré mucho,
encontraré personas para amar,
amaré personas bastante borracha,
no tengo miedo de saltar,
no tengo miedo de caer,
si no hubiera piso donde caer no tendría miedo,
no tendría miedo, 
para nada.



jueves, 7 de febrero de 2013

Mi viejo y el mar

"Cada vez que pensaba en eso, me sentía mal; como si en mis vísceras se exprimiese un humor negro que me subía hasta la garganta hasta hacerme soltar un par de lágrimas"
De un día al otro, no esperaste y te fuiste sin siquiera avisarme de tu partida, de un a otro saliste de mi vida en uno de los momentos más difíciles de mi vida; todos estos días no hay otra cosa en mi mente que lo cortos y algo difusos flashbacks de tu ida, mi shock al saber que ya no estabas conmigo y las lágrimas de mi madre junto con su desesperación por ver que nunca más volvería siquiera a darte un abrazo que en sus tiempos fue un beso apasionado. 
Los sentimientos se mezclan mientras una lágrima salió al enterarme de la noticia bomba, una sola lágrma de rabia hacia mi misma por no poder despedirme, casi puedo escuchar como entre agitados gritos de auxilio llamabas y clamabas por verme aunque sea una última vez, un llamado que nadie escuchaba, nadie quería escucharte cuando tomaste los últimos soplos de aire gritando por mí.
Un momento que se siente comon puñetazo al alma, un cuchillazo a la nuca y un balde de agua helada que cae al mismo tiempo qe se enchufa la radios para escuchar cualquier cosa, menos, tus últimos suspiros.
No hay nada que hacer luego de lo que pude ver que hicieron con nosotros, tu y yo solo fuimos un par de víctimas que buscan refugio dentro de una casa llena de francotiradores, que nos apuntan como dos ladrones, aunque solo somos un par de naufragos.
Tratando de cruzar mi corazón, esperando que tal vez me des una señal para saber que todavía sigues conmigo, una espera en vano que solo tiene como respuesta recordarte de la mejor manera: como el padre amoroso y honesto, pero a la vez casi nunca presente para mí, sin querer queriendo, dejándome enfrentada sola con el mundo.
Solo una noche más, dame una noche más para pedirte perdón por lo que pude haber hecho pero no hice, una noche en la cual pueda derramar las últimas lágrimas de dolor.
Le dije a mamá que ya no quería hablar más del tema, y es cierto, quiero despertar y pensar que todo lo sucedido ha sido una pesadilla, una pesadilla de la cual no puedo despertar, por más que corro, no puedo.
Eres y siempre serás mi viejo y te quiero, aquí y en el mar.
Pretender seguir como se hace en estos casos pero alguna que otra noche, te mandaré un carta, allá arriba para que tú y la abue, lean cada una la suya.
No me olvides, te ruego.
Siempre, tu hija.

Hey look ma' I made it

Por fin. Se acabó. Finito. Luego de 5 años de lucha, se ha acabado el tormento de ser estudiante. Mi cerebro descansa del olor a humo de...