"Cada vez que pensaba en eso, me sentía mal; como si en mis vísceras se exprimiese un humor negro que me subía hasta la garganta hasta hacerme soltar un par de lágrimas"De un día al otro, no esperaste y te fuiste sin siquiera avisarme de tu partida, de un a otro saliste de mi vida en uno de los momentos más difíciles de mi vida; todos estos días no hay otra cosa en mi mente que lo cortos y algo difusos flashbacks de tu ida, mi shock al saber que ya no estabas conmigo y las lágrimas de mi madre junto con su desesperación por ver que nunca más volvería siquiera a darte un abrazo que en sus tiempos fue un beso apasionado.
Los sentimientos se mezclan mientras una lágrima salió al enterarme de la noticia bomba, una sola lágrma de rabia hacia mi misma por no poder despedirme, casi puedo escuchar como entre agitados gritos de auxilio llamabas y clamabas por verme aunque sea una última vez, un llamado que nadie escuchaba, nadie quería escucharte cuando tomaste los últimos soplos de aire gritando por mí.
Un momento que se siente comon puñetazo al alma, un cuchillazo a la nuca y un balde de agua helada que cae al mismo tiempo qe se enchufa la radios para escuchar cualquier cosa, menos, tus últimos suspiros.
No hay nada que hacer luego de lo que pude ver que hicieron con nosotros, tu y yo solo fuimos un par de víctimas que buscan refugio dentro de una casa llena de francotiradores, que nos apuntan como dos ladrones, aunque solo somos un par de naufragos.
Tratando de cruzar mi corazón, esperando que tal vez me des una señal para saber que todavía sigues conmigo, una espera en vano que solo tiene como respuesta recordarte de la mejor manera: como el padre amoroso y honesto, pero a la vez casi nunca presente para mí, sin querer queriendo, dejándome enfrentada sola con el mundo.
Solo una noche más, dame una noche más para pedirte perdón por lo que pude haber hecho pero no hice, una noche en la cual pueda derramar las últimas lágrimas de dolor.
Le dije a mamá que ya no quería hablar más del tema, y es cierto, quiero despertar y pensar que todo lo sucedido ha sido una pesadilla, una pesadilla de la cual no puedo despertar, por más que corro, no puedo.
Eres y siempre serás mi viejo y te quiero, aquí y en el mar.
Pretender seguir como se hace en estos casos pero alguna que otra noche, te mandaré un carta, allá arriba para que tú y la abue, lean cada una la suya.
No me olvides, te ruego.
Siempre, tu hija.

No hay comentarios:
Publicar un comentario