Los perros le aúllan a la luna llena,
mientras yo me escondo
bajo las faldas de una hiena.
Su risa escandalosa vuelve a abrir mis sentimientos,
y siento que luego de mucho tiempo
vuelvo a creer.
La lluvia del invierno empieza a caer luego
de una ansiada espera y yo miro hacia el cielo
esperando una respuesta
que tal vez no llegue hoy.
Todo gira a mi alrededor lentamente,
y no puedo detener el tiempo, no puedo detenerme a pensar en lo que diré al minuto siguiente,
todo sigue como siempre,
y la vida ya no golpea como antes.
El huracán ya no me arrastra,
ahora veo un soporte a lo lejos y siento que
puedo y quiero aferrarme a este,
más que nunca
todo vuelve a su curso normal,
hasta que la primavera regrese a mi vida.
Me desconecto con un clic
Xoxo

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