
Una persona no tiene la suerte de ser feliz todo el tiempo,
altibajos y superaltos se dan en todos y cada uno de los minutos de la vida.
Aveces como dicen, es mejor andar con una sonrisa en la cara que te marque las líneas de expresión de la felicidad que las líneas de expresión de el enojo, que te hacen más vil.
Aveces esos pequeños pero felices momentos alegran todo un día,
como hace unas horas alegró el mio una noticia muy buena.
Esos momentos en que uno está entre sumamente feliz pero a la ves sumamente nervioso y dice una cosa por otra:
-Y che, cuantos años tenés?
-15
"Pucha, que acabo de decir?!"
-Perdón! tengo 16
En esos momentos felices que quieres que te trague la tierra por ser tan tonto, son los que nos hacen mas fuertes, esos en que uno disfruta y ve la vida color de girasol, si, no de rosa.
Pero la vida también está llena de momentos amargos, esos momentos en que no puedes dormir, que el dolor no te deja dormir.
Esos son los momentos que también nos fortalecen.
Esos momentos en que la injusticia te quiere hacer golpear algo,
esos momentos en que uno no sabe que hacer, si tomarse un descanso y echarse a la cama a pensar o salir con un martillo a asesinar a alguien.
La gente que no te conoce, siempre te dice: ¿que te pasa, porque estás así?
Muchos creen que alguien debe salir de un problema siempre triunfante y sin ninguna herida, pero que pasa cuando les pasa a ellos?
Todo, absolutamente todo, cambia.
Pero, esos pequeños momentos felices, cambian todo y opacan a los momentos feos, esos que sin importar lo que haga, están allí.
Me desconecto con un clic
xoxo
No hay comentarios:
Publicar un comentario