Intenciones nunca marcadas,
"te quieros", varias veces dichos durante la velada,
ella no sabía que decir,
no sentía nada que valiera la pena mencionar.
La visita más rara e inimaginable,
palabras amorosas sin sentido para ella,
acercamientos frustrados,
la historia de antes continúa
y ella no sabe que hacer.
No le cree, no, ella no cree,
no cree en sus sentimientos disque dignos de atención.
El sol se va ocultando y ella empieza a pensar
que es hora de que el regrese a casa.
Rehusando a irse, ella empieza a tener problemas,
quiere salir corriendo de ahí y no lidiar más,
el intentó quebrarla, quedándose, pero,
ella no puede más, los fantasmas pasados,
de corazones rotos regresan a su mente,
simplemente no le cree, no puede.
Sigue siendo el mismo niño con el cual ella
tuvo que lidiar años atrás,
ella ha cambiado y no quiere ser niñera de nadie, nunca más.
Ella solo quiere un corazón de león.
No hay nada que decir ni hacer por parte de ella,
ahora solo tiene que seguir haciendo lo
que hace,
sigue sin creerle y no cree que con el tiempo cambie.
Un último abrazo y el se aleja con paso ligero,
ella simplemente no entiende nada.
Una historia se ha escrito,
no hay cuentos de princesa,
solo sapos a quien besar,
hasta encontrar al príncipe,
y ese,
hasta el momento y con tus acciones, no eres tú.
Me desconecto con un clic
xoxo

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