El día a día muestra humanos sin corazón incapaces de matar animales indefensos o hasta sus propios congéneres.
La juventud "crece" a pasos agigantados con sus cigarros y sus cervezas escondidas en la mochila, la cual sacaron del bar de el padre que está demasiado ocupado mirando el partido de fútbol de esta noche para darse cuenta de que su hijo es un futuro alcohólico. Sin embargo, la juventud crece con pasos de tortuga, cada vez más lentos y dejando peores huellas.
Nadie hace nada por enderezar los árboles caídos que se encuentran en cada esquina del barrio, nadie parece percatarse de que cada día estamos peor y que en algún momento vamos a colapsar de madres pidiendo dinero con sus hijos al hombro.
Pero esto no se trata de dar un discursete de cómo y qué se debe hacer para poder progresar, esta es una pequeña queja del stress a la cual te sometes cada vez que ves salir la luz del sol por tu ventana o cada vez que ves el amanecer en París. Cuando todo parece perdido y no tienes ganas siquiera de levantarte de la cama porque sabes o crees que sabes que todo va a ser la misma mierda de siempre, los martillos e tu cerebro formando nubes negras de cólera porque piensas que nada puede salirte bien, los dolores de cuerpo al entender de que solo luchando y aguantando estupideces de vez en cuando, puedes morir en paz.
Me desconecto con un clic.
Xoxo.

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