Todo se vuelve duro y pareciese que no vamos a sobrevivir, el aire y el clima tienden a enfriar el alma por estas fechas haciendo que en transcurso se pierdan demasiadas gotas de sangre. Ojos que llevan a un lugar especial sin nombre concreto, labios que dicen poco a veces pero dan a entender bastante, el rastro de piel y sudor se puede ver aún marcado en las paredes; pareciese como si las cosas pudiesen hablar y todo lo hecho se tuviera que recordar.
A veces los recuerdos no dejan dormir y dan dolor de cabeza, dolor que resuena como bombas que caen en un jardín para luego llevar a la locura para luego llorar sin descanso por unas horas a causa de sucesos que deben de ser olvidados.Los monstruos entran a la imaginación y los pensamientos se vuelven de cartón que se moja con la garúa que cae estos días en los cuales el clima a veces cala los huesos y otras veces hace sudar la nuca. Te cambias de zapatos varias veces y piensas miles de veces que ponerte, ¿para quien vestirte?, sale el sol y hace calor, viene la lluvia pero no hace frío, tal vez todo sea culpa del hombre.
La sed por beber esa agua prohibida puede jugar malas pasadas, momentos lacónicos y tal vez uno que otro dolor físico.
Todo sería mucho más sencillo si las cosas fueran como uno quiere, pero entonces...¿cual sería la diversión de sufrir un poco?
Me desconecto con un clic.
Xoxo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario