Decidí que dejaría el trabajo hasta donde lo había impreso y que compraría el papel al día siguiente, así lo hice y al momento de llegar a casa encontré una desastrosa escena en mi cuarto: la ventana se había quedado abierta, el viento hizo de las suyas y mis hojas volaron por todos lados, algunas fueron a para a no sé donde porque nunca las encontré, otras fueron a parar debajo de mi cama y otras se ensuciaron con Dios sabe qué y no pude recuperarlas.
Me senté en el suelo del cuarto y abrí uno de las paletas que tengo en una bolsa para casos de emergencia como: tener que despertar más temprano que de costumbre (o sea a las 2/3am) para estudiar para un parcial o un examen final, cuando siento que no he comido la suficiente azúcar y me desmayaré, o simplemente cuando se me antoja un dulce (como he hecho ahora mientras escribo); en fin, luego de pensar en posibles soluciones para no gastar más tinta y papel, llegué a la conclusión de que era inútil tanto trabajo de nuevo y decidí volver a imprimir todo, desde cero, borrón y cuenta nueva.Mientras vigilaba la impresora en caso de que se pusiera rebelde, empecé a analizar la semana que había pasado y comparé la situación de las hojas con otras cosas, como cuando esperas que algo salga bien luego de tanto trabajo y empeño pero al final todo sale literalmente por las nubes. Se siente como la primera vez que te caes de las escaleras o cuando bajas la resbaladilla y te raspas las manos al agarrarte de los lados: pensabas que sería divertido pero al final terminas molesto y lloroso con tu vida. A veces pienso que las "pruebas" que nos da la vida son cosas que debemos superar luego de estar molestos y llorosos, prendí la televisión mientras escuchaba el sonido constante de la impresora y sin exactamente analizar lo que veía me di cuenta de que ya estaba empezando a hacer frío y debería ponerme una pijama más gruesa.
Hoy al regresar a casa vi tantas personas con el ceño fruncido, me dio pena y al mismo tiempo pensé en mi misma y en mi poca tolerancia a los ruidos molestos y muchísimas cosas más que me irritan o simplemente me hacen poner gestos extraños en el rostro que mamá me dio.
Pd: el chicle de esta paleta sabe a salsa huancaína. La vida no me quiere hoy.
Me desconecto con un clic.
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