
Intenté sobrevivir a la
tentación, la tentación
que venía del lejano
pueblo de los talones
fríos.
Esos mismos talones que
caminan sin parar día y
noche hacia un mismo
sitio,
en sitio de la perdición
ese que todos dicen
"poder controlar"
Los mismos que me hicieron
lo que soy por momentos
ahora,
la de los talones calientes
como en el inferno
de Dante.
Esa que me hace
sentir culpa cuando
algo entra en mí,
como un ánima que
quiere verme abajo.
La que quiere hacerme sentir
culpabilidad.
Lo logra por momentos,
cuando la belleza está cerca.
Nada más que estas letras
entrarán en mi
alma.
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