
Escuchar la palabra libertad despierta en nosotros el pensamiento de poder hacer lo que deseamos sin que nadie nos pueda decir nada...olvidamos con facilidad que nuestra tan ansiada libertad, genera responsabilidades.
Es verdad, reclamamos a todo pulmón nuestros derechos, pero frecuentemente olvidamos que la libertad se vive de la mano con la responsabilidad de estar alerta, de cuidarse, de escoger con mayor cuidado amistades, lugares, acciones, la vida nos da a diario ejemplos de libertad mal entendida. Disfrútala en la medida y alcance propio para tu edad, no confundiéndola con libertinaje.
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