
Nunca olvidaré los momentos en los cuales me reía de las tonterías que hacías y decías y al final de todo nunca entendí como querías a alguien que no conocías bien.
Muchas veces el miedo me invadió de una manera muy rara, esas veces que tenía miedo no veía más salida que hacer sonar la alarma en mi cabeza y salir corriendo del lugar que solíamos recorrer cada miércoles.
Recuerdo esos días en los cuales yo me reía tanto que me doblaba hasta el suelo del parque y no entendía como con cosas tan tontas y sin sentido moría tanto de risa.
Pero ahora que veo la realidad me doy cuenta de que todo tiene un límite y no quiero mancharme las manos con gente demente.
Post chico como tu amistad.
Me desconecto con un clic
xoxo
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