
La música suena y Adam Levine canta con una voz que enciende mis ideas, recuerdos y sentimientos olvidados.
Hoy llovió intempestivamente, nadie esperaba esto, hasta que el piso de la sala se empezó a llenar de gotas no deseadas, gotas que con el viento se hacían más largas y grandes.
Termina la clase y salgo a tomar aire, las gotas caen en mi rostro y mis lentes se mojan, de pronto, me siento como un perro bizco, necesito un parabrisas de anteojos, levanto la cara hacia el cielo y de pronto los recuerdos de tus besos y aroma me hacen transportarme a otro mundo.
Recuerdo esas mañanas en que yo salía a comprar pan, toda despeinada en pijama y con cara de sueño, y tu estabas parado en mi puerta con una caja de chocolates y un beso listo en tus labios, para que luego de maravillarme con esos gestos, me dijeras que estaba más hermosa así, en pijama y despeinada, con el olor a frutas que te gustaba.
Y mientras tus brazos rodeaban mi cuerpo y te sacabas la casaca para arroparme, como a una pequeña paloma frágil, mis ojos de enamorada brillaban.
Ivas y venías, las vueltas que dabas a la manzana en tu bicicleta solo para traerme los geranios naranjas de la otra cuadra, solo para traerme un flor y hacerme feliz, darme tranquilidad.
Recuerdo esos besos bajo la lluvia, la lluvia que salía para nosotros, solo para que tus besos me hagan sentir que todo era perfecto.
Y mientras todo esta bien, una lágrima de agradecimiento corre por mi rostro, una lágrima de agradecimiento por hacerme más fuerte que antes.
Gracias.
Me desconecto con un mojado clic
xoxo
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