El castigo del verano se hace notar: los rayos del sol castigan mi piel como si fueran látigos de fuego que me van quemando poco a poco, la sensación de que voy a derretirme en cualquier momento no se acaba hasta que llego a mi cama y me quito la ropa.
No hay momento de sosiego en estos momentos y lo único que quiero hacer es dormir para poder aplacar mi ira contra el mundo. A lado mío, personas hablan en voz alta en un lugar en donde no se debe hacer eso, las reglas se rompen y las normas de conductas de las personas normales ni siquiera existen.
Es un mundo salvaje este, rodeado de animales que pelean por trozos de carne insignificantes, esos que están podridos por dentro pero que por afuera usan tantas capas de maquillaje que a veces, solo a veces, logran esconder su fétido olor. Animales que no saben cómo expresar lo poco que piensan con las pocas neuronas que poseen, animales que ríen como hienas al ver a otros caer, animales que no tienen consciencia de lo que pasa a menos que se trate de ellos.
La guitarra hace un solo que me lleva a otra dimensión, a una dimensión que espero me deje escapar de este mundo aunque sea por unas horas. Los cubículos de todo el mundo se llenan de larvas andantes, larvas que siguen trabajando para alguien, larvas que consumen todo lo que se les vende y nadie puede librarse de ellas.
Los altos mandos miran desde arriba, maquinando su siguiente movimiento, el siguiente robo que no se ve pero que se siente. Se siente en los libros que se queman, en la gente que habla en voz alta en las bibliotecas porque ni siquiera saben para qué sirve una, se siente en la desolación de los diferentes, de los pensantes que tratan de no ser larvas de cubículos pero que si no lo son, morirán de hambre. Ya son 20 minutos aquí, en cualquier momento voy a estampar mi cara contra la pared.
Sigo escuchando la guitarra acompañada de una batería que marca el ritmo de mi pie derecho contra la pared. Sigo mirando de cuando en cuando esta pared blanca que se niega a cambiar de color. Seguimos siendo el pájaro que vuela sin rumbo.
viernes, 10 de febrero de 2017
lunes, 21 de noviembre de 2016
Cardíaco
Presión y misterio,
misterio y presión.
La vida es eso que pasa.
Levanta la cabeza
y ve su rostro reflejado en sus ojos,
es demasiado tarde para tener miedo.
Lejos del odio
intenta recuperar el tiempo perdido
intenta
intenta...
Pero no puede
la vida juega en contra
el tiempo juega en contra
todos juegan en contra.
Los comportamientos extraños
las miradas de reojo
y la energía gastada en intentar algo
Sube las escaleras,
esperanza, sueños, ¿locura?
llega a su destino y no hay perro que ladre.
Ya no hay esperanza ni sueños
pero tal vez aún exista la locura.
¿Vale la pena?
¿Hay que darle tiempo al tiempo?
¿Hay que darle tiempo al tiempo?
Queremos insistir
queremos ser más fuertes
queremos no ser sentimentales
queremos poder con todo
queremos, queremos.
Vamos a tener que esperar,
¿tendremos que poner más empeño?
queremos concentrarnos en una sola cosa
en unos ojos
pero sin dejar de cantar.
Frunce el ceño, querida.
Intenta mover las piezas de tu ajedrez.
Cambiarás de ojos.
¿Corazón estás listo?
viernes, 29 de julio de 2016
Bonita
Hace unos días vi un video en el cual Donald Trump le decía a una reportera su opinión sobre cuán importante era la apariencia para él, le dijo: "claro que la apariencia importa, quiero decir, tú no tendrías este trabajo si es que no fueras hermosa", nunca pude ver la respuesta que la reportera le dio pero si hubiera sido yo, probablemente hubiera pateado sus millonarios testículos.
Claro porque todas las mujeres consiguen sus trabajos por cómo se ven o que tanto maquillaje usan, ¿no?
La sociedad, debería decir suciedad para referirme a él y a su prole, invaden los medios de comunicación de ciertos estándares de "belleza" que deberíamos seguir porque eso es lo que se considera "bonito" pero ¿qué es lo que pasa si es que yo no quiero?, ¿qué es lo que pasa si yo no quiero ponerme 5 capas de base para esconder pecas, granos o cualquier tipo de imperfección que esté presente en mi rostro?. Además de mencionar que siempre nos dicen que algo podría "ser mejor" en nuestro cuerpo y claro, deberíamos poner plástico en nuestro cuerpo para poder satisfacer nuestros deseos de ser perfectas y "bonitas" como Kim Kardashian, bitch please. En mi caso, me regalaron una CC Cream y una Compact Makeup (que sigo sin entender exactamente como funciona) y para no tener ambos productos guardados en el cajón para eterna memoria además de que tenía ganas de hacer experimentos con mi cara he visto millones de tutoriales de cómo aplicar, reseñas y todo tipo de videos en Youtube para tratar de entender toda esta onda de "cómo ser lucir perfecta sin morir en el intento", noticias: ¡no funcionó!, terminé con la cara más grasosa que nunca y llena de pequeños tumores de maquillaje que no disolvieron bien o qué se yo, desistí y creo que ambos productos quedarán en el cajón hasta que pueda encontrarles algún uso, como cubrir una cicatriz que aún no ha desaparecido o qué sé yo.
Entonces, ¿esto significa que según el señor este no podré conseguir un trabajo?, porque claro, sin maquillaje sabemos que todas las mujeres se ven horribles, porque todos esperamos que nos levantemos de la cama con el delineador y el look de Rihanna encima, porque no tenemos poder de pensar por nosotras mismas y nunca podremos conseguir trabajo luciendo naturales y resaltando por nuestra inteligencia y nuestro empoderamiento emocional, porque claro, todas somos y seremos siempre amas de casa con medidas perfectas y si después de todo esto logramos, por obra y gracias del Señor, conseguir un trabajo, vamos a ganar menos que los hombres solo por el hecho de "ser mujeres".
Claro, entiendo perfectamente que la suciedad sea machista y yo deba limpiar mi casa y dedicarme a parir peor que una vaca para que la raza humana no se extinga y los hombres sigan siendo los machos pechos peludos que traen el sustento al hogar.
Todo esto empezó con mis intentos de ponerme maquillaje que nunca uso (ni usaré gracias al resultado), me quedo con mi labial y mis libros, gracias.
Algún día le patearé las millonarias bolas a Trump y a todos aquellos que piensan como él. Ya llega el día, ponte bonita.
Me desconecto con un clic.
Claro porque todas las mujeres consiguen sus trabajos por cómo se ven o que tanto maquillaje usan, ¿no?
La sociedad, debería decir suciedad para referirme a él y a su prole, invaden los medios de comunicación de ciertos estándares de "belleza" que deberíamos seguir porque eso es lo que se considera "bonito" pero ¿qué es lo que pasa si es que yo no quiero?, ¿qué es lo que pasa si yo no quiero ponerme 5 capas de base para esconder pecas, granos o cualquier tipo de imperfección que esté presente en mi rostro?. Además de mencionar que siempre nos dicen que algo podría "ser mejor" en nuestro cuerpo y claro, deberíamos poner plástico en nuestro cuerpo para poder satisfacer nuestros deseos de ser perfectas y "bonitas" como Kim Kardashian, bitch please. En mi caso, me regalaron una CC Cream y una Compact Makeup (que sigo sin entender exactamente como funciona) y para no tener ambos productos guardados en el cajón para eterna memoria además de que tenía ganas de hacer experimentos con mi cara he visto millones de tutoriales de cómo aplicar, reseñas y todo tipo de videos en Youtube para tratar de entender toda esta onda de "cómo ser lucir perfecta sin morir en el intento", noticias: ¡no funcionó!, terminé con la cara más grasosa que nunca y llena de pequeños tumores de maquillaje que no disolvieron bien o qué se yo, desistí y creo que ambos productos quedarán en el cajón hasta que pueda encontrarles algún uso, como cubrir una cicatriz que aún no ha desaparecido o qué sé yo.
Entonces, ¿esto significa que según el señor este no podré conseguir un trabajo?, porque claro, sin maquillaje sabemos que todas las mujeres se ven horribles, porque todos esperamos que nos levantemos de la cama con el delineador y el look de Rihanna encima, porque no tenemos poder de pensar por nosotras mismas y nunca podremos conseguir trabajo luciendo naturales y resaltando por nuestra inteligencia y nuestro empoderamiento emocional, porque claro, todas somos y seremos siempre amas de casa con medidas perfectas y si después de todo esto logramos, por obra y gracias del Señor, conseguir un trabajo, vamos a ganar menos que los hombres solo por el hecho de "ser mujeres".Claro, entiendo perfectamente que la suciedad sea machista y yo deba limpiar mi casa y dedicarme a parir peor que una vaca para que la raza humana no se extinga y los hombres sigan siendo los machos pechos peludos que traen el sustento al hogar.
Todo esto empezó con mis intentos de ponerme maquillaje que nunca uso (ni usaré gracias al resultado), me quedo con mi labial y mis libros, gracias.
Algún día le patearé las millonarias bolas a Trump y a todos aquellos que piensan como él. Ya llega el día, ponte bonita.
Me desconecto con un clic.
sábado, 4 de junio de 2016
¿Qué hacer?
Hace unos días se me acabó el papel y quería suicidarme o tirar la impresora por la ventana, eran las 4:45am y yo no había dormido bien, de hecho, toda esa semana mi sueño se había visto: a) acortado por las cosas que debía hacer "urgentemente" y que al final no eran revisadas por ciertos profesores del horror o b) interrumpido por mis alergias y la incansable insistencia de mi nariz a querer estornudar mientras duermo.
Decidí que dejaría el trabajo hasta donde lo había impreso y que compraría el papel al día siguiente, así lo hice y al momento de llegar a casa encontré una desastrosa escena en mi cuarto: la ventana se había quedado abierta, el viento hizo de las suyas y mis hojas volaron por todos lados, algunas fueron a para a no sé donde porque nunca las encontré, otras fueron a parar debajo de mi cama y otras se ensuciaron con Dios sabe qué y no pude recuperarlas.
Me senté en el suelo del cuarto y abrí uno de las paletas que tengo en una bolsa para casos de emergencia como: tener que despertar más temprano que de costumbre (o sea a las 2/3am) para estudiar para un parcial o un examen final, cuando siento que no he comido la suficiente azúcar y me desmayaré, o simplemente cuando se me antoja un dulce (como he hecho ahora mientras escribo); en fin, luego de pensar en posibles soluciones para no gastar más tinta y papel, llegué a la conclusión de que era inútil tanto trabajo de nuevo y decidí volver a imprimir todo, desde cero, borrón y cuenta nueva.
Mientras vigilaba la impresora en caso de que se pusiera rebelde, empecé a analizar la semana que había pasado y comparé la situación de las hojas con otras cosas, como cuando esperas que algo salga bien luego de tanto trabajo y empeño pero al final todo sale literalmente por las nubes. Se siente como la primera vez que te caes de las escaleras o cuando bajas la resbaladilla y te raspas las manos al agarrarte de los lados: pensabas que sería divertido pero al final terminas molesto y lloroso con tu vida. A veces pienso que las "pruebas" que nos da la vida son cosas que debemos superar luego de estar molestos y llorosos, prendí la televisión mientras escuchaba el sonido constante de la impresora y sin exactamente analizar lo que veía me di cuenta de que ya estaba empezando a hacer frío y debería ponerme una pijama más gruesa.
Hoy al regresar a casa vi tantas personas con el ceño fruncido, me dio pena y al mismo tiempo pensé en mi misma y en mi poca tolerancia a los ruidos molestos y muchísimas cosas más que me irritan o simplemente me hacen poner gestos extraños en el rostro que mamá me dio.
Pd: el chicle de esta paleta sabe a salsa huancaína. La vida no me quiere hoy.
Me desconecto con un clic.
Decidí que dejaría el trabajo hasta donde lo había impreso y que compraría el papel al día siguiente, así lo hice y al momento de llegar a casa encontré una desastrosa escena en mi cuarto: la ventana se había quedado abierta, el viento hizo de las suyas y mis hojas volaron por todos lados, algunas fueron a para a no sé donde porque nunca las encontré, otras fueron a parar debajo de mi cama y otras se ensuciaron con Dios sabe qué y no pude recuperarlas.
Me senté en el suelo del cuarto y abrí uno de las paletas que tengo en una bolsa para casos de emergencia como: tener que despertar más temprano que de costumbre (o sea a las 2/3am) para estudiar para un parcial o un examen final, cuando siento que no he comido la suficiente azúcar y me desmayaré, o simplemente cuando se me antoja un dulce (como he hecho ahora mientras escribo); en fin, luego de pensar en posibles soluciones para no gastar más tinta y papel, llegué a la conclusión de que era inútil tanto trabajo de nuevo y decidí volver a imprimir todo, desde cero, borrón y cuenta nueva.Mientras vigilaba la impresora en caso de que se pusiera rebelde, empecé a analizar la semana que había pasado y comparé la situación de las hojas con otras cosas, como cuando esperas que algo salga bien luego de tanto trabajo y empeño pero al final todo sale literalmente por las nubes. Se siente como la primera vez que te caes de las escaleras o cuando bajas la resbaladilla y te raspas las manos al agarrarte de los lados: pensabas que sería divertido pero al final terminas molesto y lloroso con tu vida. A veces pienso que las "pruebas" que nos da la vida son cosas que debemos superar luego de estar molestos y llorosos, prendí la televisión mientras escuchaba el sonido constante de la impresora y sin exactamente analizar lo que veía me di cuenta de que ya estaba empezando a hacer frío y debería ponerme una pijama más gruesa.
Hoy al regresar a casa vi tantas personas con el ceño fruncido, me dio pena y al mismo tiempo pensé en mi misma y en mi poca tolerancia a los ruidos molestos y muchísimas cosas más que me irritan o simplemente me hacen poner gestos extraños en el rostro que mamá me dio.
Pd: el chicle de esta paleta sabe a salsa huancaína. La vida no me quiere hoy.
Me desconecto con un clic.
martes, 15 de marzo de 2016
El café de verano
Mientras escucho el constante repiqueteo de la cafetera jalando el agua para regalarme el elixir maravilloso que es el café siento que cada día entiendo menos el mundo.
Las personas cada vez hablan menos teniendo comunicación a un solo clic de distancia, las conversaciones ocasionales son raras y cuando se encuentra a alguien con el cual se puede sostener una conversación amena te das cuenta de que al final nunca van a poder concordar en algo importante como: política, religión y todos los temas tabú que existen y por los cuales naciones enteras están dispuestas a empezar guerras pero a las que nadie está dispuesto a darles fin.
Cada día al llegar a casa siento que en el momento en que me siente en la silla frente a la computadora perderé todo contacto con el ambiente que me rodea y mis ojos empezarán el incansable baile de no cerrarse para poder tipear de manera correcta y no maldecirme la mañana siguiente por haber olvidado un punto o una coma en la redacción; veo niños con celulares inmensos y pienso que a su edad yo estaba jugando con los taps de Pokemon, niños que ya no tienen mejores amigos porque todos son sus "patas" y ahora todos somos reemplazables, igual que una bolsa plástica.
Los amigos de años que ahora no tienen tiempo para verse porque sus trabajos siempre son más importantes que un momento de relajación con personas con las cuales compartiste parte de tu infancia, y no porque quisieras sino simplemente porque el destino así lo deseó. Amigos de años que siempre están cansados y para los cuales ellos son las máximas víctimas de la vida, porque "hay golpes en la vida, tan fuertes, yo no sé" y toda esa prosa que continúa siempre es para ellos, porque los demás no hacemos nada y nos rascamos las pelotas, porque hacemos cosas diferentes pero al mismo tiempo cansadas, porque de vez en cuando todos queremos ser los "pobrecitos" de la historia.
Familias que se separan solo por un polvo ocasional y que nunca vuelven a hablar del tema hasta que terminaron de mandar las 50 cartas notariales y los hijos han quedado "traumados de por vida", hijos que luego serán esos ciudadanos que insultan, golpean, gritan ante cualquier amenaza (grande o pequeña) y que se escudan en decir que su infancia fue "dura".
Esas preciosas noticias que tenemos diariamente alrededor del globo, matanzas y gente que decapita y luego sale a exhibir su triunfo por las calles más frías del mundo, personas a las cuales no entiendo muchas veces pero estoy segura de que el señor medio pedófilo de Freud les daría un nombre y se respaldaría en sus teorías para justificar dichas acciones. No entiendo a las personas, cada vez es más complicado no ofenderles, no herir sus corazones que son más nobles que una lechuga, porque ahora cualquier palabra mal interpretada es un insulto, una falta de respeto; y cuando estás por debajo de la cadena alimenticia del poder, tienes que agachar la cabeza nomás papito.
Dejémonos de idioteces y afrontemos la vida como es, si quieres algo tienes que lucharla pero no por eso debes aislarte en tu cobacha y pensar que Einstein vendrá a salvarte de la ignorancia, vive, sonríe, deja de fruncir el ceño.
Me desconecto con un clic.
Las personas cada vez hablan menos teniendo comunicación a un solo clic de distancia, las conversaciones ocasionales son raras y cuando se encuentra a alguien con el cual se puede sostener una conversación amena te das cuenta de que al final nunca van a poder concordar en algo importante como: política, religión y todos los temas tabú que existen y por los cuales naciones enteras están dispuestas a empezar guerras pero a las que nadie está dispuesto a darles fin.
Cada día al llegar a casa siento que en el momento en que me siente en la silla frente a la computadora perderé todo contacto con el ambiente que me rodea y mis ojos empezarán el incansable baile de no cerrarse para poder tipear de manera correcta y no maldecirme la mañana siguiente por haber olvidado un punto o una coma en la redacción; veo niños con celulares inmensos y pienso que a su edad yo estaba jugando con los taps de Pokemon, niños que ya no tienen mejores amigos porque todos son sus "patas" y ahora todos somos reemplazables, igual que una bolsa plástica.
Los amigos de años que ahora no tienen tiempo para verse porque sus trabajos siempre son más importantes que un momento de relajación con personas con las cuales compartiste parte de tu infancia, y no porque quisieras sino simplemente porque el destino así lo deseó. Amigos de años que siempre están cansados y para los cuales ellos son las máximas víctimas de la vida, porque "hay golpes en la vida, tan fuertes, yo no sé" y toda esa prosa que continúa siempre es para ellos, porque los demás no hacemos nada y nos rascamos las pelotas, porque hacemos cosas diferentes pero al mismo tiempo cansadas, porque de vez en cuando todos queremos ser los "pobrecitos" de la historia.
Familias que se separan solo por un polvo ocasional y que nunca vuelven a hablar del tema hasta que terminaron de mandar las 50 cartas notariales y los hijos han quedado "traumados de por vida", hijos que luego serán esos ciudadanos que insultan, golpean, gritan ante cualquier amenaza (grande o pequeña) y que se escudan en decir que su infancia fue "dura".
Esas preciosas noticias que tenemos diariamente alrededor del globo, matanzas y gente que decapita y luego sale a exhibir su triunfo por las calles más frías del mundo, personas a las cuales no entiendo muchas veces pero estoy segura de que el señor medio pedófilo de Freud les daría un nombre y se respaldaría en sus teorías para justificar dichas acciones. No entiendo a las personas, cada vez es más complicado no ofenderles, no herir sus corazones que son más nobles que una lechuga, porque ahora cualquier palabra mal interpretada es un insulto, una falta de respeto; y cuando estás por debajo de la cadena alimenticia del poder, tienes que agachar la cabeza nomás papito.
Dejémonos de idioteces y afrontemos la vida como es, si quieres algo tienes que lucharla pero no por eso debes aislarte en tu cobacha y pensar que Einstein vendrá a salvarte de la ignorancia, vive, sonríe, deja de fruncir el ceño.
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martes, 9 de febrero de 2016
Perdiendo el control
Autopilot.
Pareciese que estos meses pasan de manera automática, se siente como un espacio vacío en el cual uno camina mirando al cielo, con una sonrisa al recordar esos momentos estúpidos que viviste en algún momento, caminas y caminas sabiendo a donde llegarás pero sin saber a donde quieres ir aún. Tu mente quiere jugar pero no la dejas, el espacio vacío que te mantiene vivo, el espacio vacío que hace que pierdas el control a veces, pierdes el control por alguien o por algo, pierdes el control por la comida, pierdes el control de tu vida y te olvidas de vivir.
Cuando te das cuenta ya es muy tarde, la canción ya terminó de sonar, se te acabó la batería y tu mente empieza a pensar en cosas más serias, cosas en las cuales no quieres pensar, intentas recuperar la valentía que tu corazón trata de darte, quieres vivir como antes, quieres volver el tiempo atrás y borrar ciertas situaciones tan trágicas que merecerían estar en un libro que se vuelva bestseller. ¿Te hace sentir mejor mirar al cielo y ver nada más que nubes blancas? sonrientes, intentan levantar tu ánimo, pero ya tocaste fondo, frunces el ceño y ya no queda más nada. El mundo da vueltas alrededor tuyo, la lluvia de la noche no ayuda a tus problemas existenciales.
Al despertar vuelves a caminar en piloto automático, intentando sobrevivir, intentando vivir para poder llegar a viejo y no terminar olvidado en una calle. Estudiamos para trabajar, trabajamos para acumular dinero e invertirlo en nuestra progenie, es un ciclo interminable de intercambio, de esclavitud que no nos deja vivir, nos hacemos creer que ese mes de vacaciones en las Maldivas va a cambiar algo, va a devolvernos la lozanía que solíamos tener de jóvenes; sin embargo el brillo que antes se veía en los ojos de los más inexpertos poco a poco se va apagando.
Me desconecto con un clic.
Pareciese que estos meses pasan de manera automática, se siente como un espacio vacío en el cual uno camina mirando al cielo, con una sonrisa al recordar esos momentos estúpidos que viviste en algún momento, caminas y caminas sabiendo a donde llegarás pero sin saber a donde quieres ir aún. Tu mente quiere jugar pero no la dejas, el espacio vacío que te mantiene vivo, el espacio vacío que hace que pierdas el control a veces, pierdes el control por alguien o por algo, pierdes el control por la comida, pierdes el control de tu vida y te olvidas de vivir.
Cuando te das cuenta ya es muy tarde, la canción ya terminó de sonar, se te acabó la batería y tu mente empieza a pensar en cosas más serias, cosas en las cuales no quieres pensar, intentas recuperar la valentía que tu corazón trata de darte, quieres vivir como antes, quieres volver el tiempo atrás y borrar ciertas situaciones tan trágicas que merecerían estar en un libro que se vuelva bestseller. ¿Te hace sentir mejor mirar al cielo y ver nada más que nubes blancas? sonrientes, intentan levantar tu ánimo, pero ya tocaste fondo, frunces el ceño y ya no queda más nada. El mundo da vueltas alrededor tuyo, la lluvia de la noche no ayuda a tus problemas existenciales.Al despertar vuelves a caminar en piloto automático, intentando sobrevivir, intentando vivir para poder llegar a viejo y no terminar olvidado en una calle. Estudiamos para trabajar, trabajamos para acumular dinero e invertirlo en nuestra progenie, es un ciclo interminable de intercambio, de esclavitud que no nos deja vivir, nos hacemos creer que ese mes de vacaciones en las Maldivas va a cambiar algo, va a devolvernos la lozanía que solíamos tener de jóvenes; sin embargo el brillo que antes se veía en los ojos de los más inexpertos poco a poco se va apagando.
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jueves, 24 de diciembre de 2015
El burrito tabanero del mal
La música está a volumen alto y pienso que todos los vecinos nos deben odiar de una manera increíble, el año está a pocos días de acabarse e irónicamente en lo único que puedo pensar no es en qué me pondré o en cómo celebraré las fiestas sino en todo lo que tengo que limpiar y comprar para poder tener un año nuevo "próspero".
"Hay algo en ella que me da la vida...", "hay algo en ella que la hace distinta...", suena por el alto parlante de la sala y aún con la puerta cerrada y los audífonos puestos sigo escuchando las canciones que ya me sé de memoria y que he aprendido a querer porque a mi madre le gustan. Mi pijama es mi mejor compañero en estos últimos días del año que a la gente le gusta llamar de "descanso y reflexión", pero a mi me gusta llamarlos días de cuidar más tus cosas por la calle, días en los cuales los putos villancicos no me dejan tranquila, días de comer hasta no poder más (y por ende engordar sin querer queriendo para luego decir en verano: "putamadre soy un cerdo") días de aguantar a familiares borrachos que vienen a visitar y arrasan con todo el minibar que VAS A TENER QUE llenar de nuevo, osea, gastar más.
Días de Diciembre y compras por doquier, personas aplastándose en los centros comerciales y momentos en los cuales quieres morir porque no recuerdas que tu casa haya estado tan sucia; porque hay que limpiar la casa para el año nuevo, y al ser hijo único te vas a la mierda porque NADIE te ayuda a limpiar y terminas durmiéndote en plena cuenta regresiva para despedir el bonito año que se va.
Pero dejando de lado las porquerías que se ven en Navidad, lo lindo es ver las caras de los niños (los buenos, no esos malcriados que lloran por cualquier cosa y sus mamás cojudas les compran todo para que se callen, sin saber que se volverán peores) cuando reciben sus regalos y son felices con ellos, porque esos son los premios por las buenas calificaciones y el esfuerzo del año.
Ya se acercan las 12 y tengo hambre, sé que luego de esto terminaré knockeada por la comida. Feliz navidad, feliz Hannukah, feliz resurrección mañana luego del chocolate hirviente y el panetón con mantequilla.
Me desconcecto con un clic.
"Hay algo en ella que me da la vida...", "hay algo en ella que la hace distinta...", suena por el alto parlante de la sala y aún con la puerta cerrada y los audífonos puestos sigo escuchando las canciones que ya me sé de memoria y que he aprendido a querer porque a mi madre le gustan. Mi pijama es mi mejor compañero en estos últimos días del año que a la gente le gusta llamar de "descanso y reflexión", pero a mi me gusta llamarlos días de cuidar más tus cosas por la calle, días en los cuales los putos villancicos no me dejan tranquila, días de comer hasta no poder más (y por ende engordar sin querer queriendo para luego decir en verano: "putamadre soy un cerdo") días de aguantar a familiares borrachos que vienen a visitar y arrasan con todo el minibar que VAS A TENER QUE llenar de nuevo, osea, gastar más.Días de Diciembre y compras por doquier, personas aplastándose en los centros comerciales y momentos en los cuales quieres morir porque no recuerdas que tu casa haya estado tan sucia; porque hay que limpiar la casa para el año nuevo, y al ser hijo único te vas a la mierda porque NADIE te ayuda a limpiar y terminas durmiéndote en plena cuenta regresiva para despedir el bonito año que se va.
Pero dejando de lado las porquerías que se ven en Navidad, lo lindo es ver las caras de los niños (los buenos, no esos malcriados que lloran por cualquier cosa y sus mamás cojudas les compran todo para que se callen, sin saber que se volverán peores) cuando reciben sus regalos y son felices con ellos, porque esos son los premios por las buenas calificaciones y el esfuerzo del año.
Ya se acercan las 12 y tengo hambre, sé que luego de esto terminaré knockeada por la comida. Feliz navidad, feliz Hannukah, feliz resurrección mañana luego del chocolate hirviente y el panetón con mantequilla.
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