
Confesión, atención, quiero que me vean, quiero que me veas.
Llego, no te veo y mi corazón no sabe que hacer...
Media hora...
Tarde como siempre llegas, te veo y tu clásico saludo me llena de estúpida alegría adolescente, las demás leonas se reúnen y empiezan a hablar de mí, de porque te hablo, no me importa, cuando quiero algo, lo consigo, pero todo con calma.
Lo que hago nadie lo puede hacer mejor, podrán hablar de mi porque marco tendencias pero un bledo me importa.
Son dos las opciones que tengo, incluso me atrevería a decir que tres, puedo escoger entre tres preciosos especímenes con quien juntarme y eso me divierte de sobremanera.
Cambio de canción en el ares y me acuerdo de ti cuando escucho a Enrique Iglesias (tal vez sea porque tienes su cuerpo pero a nada...)
Van 4 veces cuando te veo y no puedo evitar hablarte, cada día me caen mejor estas personas, y quiero pasar más tiempo con ellas, hagamos un mejor mundo teatral, por favor, podríamos vivir en la playita sin lodo felices, jugando al VAN, VON, VEN, ejercicios teatrales, que solo ustedes mis neandertales entienden.
Mientras más tiempo paso con ellos, más nos unimos, personas nuevas:
E
G
A
F
K
E
A
Y
Más, de las cuales sus nombres no recuerdo, ustedes saben, a las justas recuerdo esos siete.
Vamos cada día avanzando más y cada día me doy cuenta de algunos errores de principiante, cada día tonterías nuevas hago y es estupendo.
Pero complicado, me gusta.
Me desconecto con un clic
xoxo
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