
Sentada como una niña pequeña, al costado de una niña pequeña, mis feos dibujos cobran vida y me siento totalmente amenazada al costado de alguien que tiene la mitad de mi edad y puede retratar la vida con mejor pulso.
No se si hoy vendrás pero no le tomo mucha importancia, solo eres uno más de los que siempre veo 3 veces a la semana.
Una oportunidad más viene volando de la nada y yo simplemente ignoro lo que intentas demostrar frente a mi, dejando a otros sin oportunidad de impresionar a la damisela de blanco delante tuyo.
Imagino que intentas impresionar a la maestra como un niño pequeño cuando le trae una manzana a la suya e intenta que la muerda en el minuto que se la dio.
Termina todo y entiendo lo que tratas de hacer conmigo.
Títulos van y vienen y me doy cuenta de que si sabes de libros.
Libros que solo alguien como yo leería.
Las respuestas ágiles para las personas que están a nuestro lado salen de nuestras bocas casi sin pensarlo y cada uno se ríe de la dificultad para entendernos de muchas de ellas.
Nos miran extrañados por tantas cosas que decimos, rapidez y agilidad vienen y vienen sin tener que decir más, han pasado 2 horas, tu madre llama preocupada y la respuesta, una vez más, que tu le das, me deja con la boca abierta.
Las impresiones engañan y a mi más ahora, por fin luego de unos minutos me das el título que voy buscando desde hace años, y como si fueras un lector principiante te ofreces a concedérmelo por algunas semanas.
Y al regreso de mi casa, entiendo que por primera vez, alguien de tu edad, me ha impresionado. Solo he conocido a 2 personas que entienden de esto, tu eres la tercera.
Bien.
Me desconecto con un clic
xoxo
No hay comentarios:
Publicar un comentario