
Salgo, por fin algo de aire sin sudor se puede respirar afuera.
La mayoría se va y se despide sin decir más, mientras yo salgo con un grupo diferente hoy para cambiar de ritmo, y de pronto las cosas que odio me rodean sin que pueda hacer nada.
La cajetilla pasa por todas las manos menos la mía, sin decir nada la paso y cuando no enciendo el cigarro que todos sostienen en la mano derecha me miran como si fuera una especie de adolescente salida de otro planeta.
Incomprendida, así me ven, mientras todos aspiran bocanadas de humo y las tiran en forma de "O" al aire, yo intento no toser.
Pasa el momento incómodo, pero otro más incómodo aún se acerca.
Todos piensan ir a comprar una botella de un licor que yo odio y que nunca tomo, me jalan hacia el grifo en donde planean comprar hasta que en mi mente digo "Basta"
Me despido de todos y me miran con esos ojos que podrían hacer derretir un cubo de hielo en un refrigeradora.
Preparada para irme veo a mi madre sentada en uno de los bancos del parque y voy a su encuentro, le cuento lo que me pasa y otra vez me dice: "Te lo dije"
Como dije, exiliada de un grupo al que me parece que no pertenezco ni perteneceré.
Una opción fuera de mi alcance.
Me desconecto con un clic libre 100% de humo de cigarro
xoxo
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