domingo, 3 de junio de 2012

Cada sábado desde hace tres meses...

No debería sentir esto, no debería seguir llorando, mi cerebro piensa que estoy bien y me recrimina por botar lágrimas, me hace sentir como una loser.
Es un mundo duro, es un mundo sin sentimientos, un mundo al cual recién entro, un mundo el cual estaba fuera de mi alcance, un mundo el cual no veía desde dentro de mi casa.
Escuela y casa era antes, tiempo absolutamente controlado y sin tiempo para darle un respiro al corazón; sin tiempo para vivir de verdad.
Y eso en parte era bueno, mi corazón no tenía tiempo de sentir como eran los demás y tampoco tenía tiempo de pensar en el mundo a parte de mi hogar y la escuela. El tiempo pasó muy lento a mi parecer y no veía la hora de dejar el uniforme atrás junto con todos los recuerdos que hicieron de mi alguien más "fuerte".
Día y semana siguientes a mi cumpleaños, luego de sentirme preparada y advertida para todo, decidí dar todo de mí, gran error; gigante e inmenso.
El pie izquierdo salió de mi cama primero y los siguientes meses estuvieron llenos de pensamientos tontos que dieron lugar a heridas en el corazón.
Todo parecía darme la espalda, casi todo, hasta que luego de amarme de valor decidí tomar aliento y acercarme a ti, otro gran error, otra gran herida.
Cada vez a tu lado era tan especial, las veces que te veía intentaba actuar natural, pero me resultaba imposible, siempre que te veía, algo sumamente estúpido y digno de película americana de secundaria sucedía.
Cada vez éramos más cercanos, y, a pesar de advertencias contínuas, te seguí y tomé tu mano mientras unía mis labios a los tuyos.
De verdad sentí algo, sentí y pensé que me querías, pero todo sucedió tan rápido que no pude reaccionar frente al balde de agua fría que aventaste contra mí ese jueves lluvioso el cual ayudó a ocultar mis lágrimas mientras caminaba a casa.
Los días pasaron y decidí guardar todo en una pequeña caja que solo abriría en ciertas ocasiones y con algunas personas, madre sospechaba que pasaba algo pero no dije absolutamente nada.
Ya han pasado 3 meses en el centro de estudios y solo 2 semanas desde la ilusión, 2 semanas en las cuales mi temperamento paso del decir "buenos días" con cara de felicidad a no decir absolutamente nada y caminar directo al elevador.
La música me ha acompañado pero sigo preguntándome cosas aún, trato de sonsacarte una que otra cosa, pero tu cambio a sido muy extremista, directo al témpano de hielo.
Y claro, que mejor forma de mandar directas que no te atreves a decirme que tu estado de facebook, que mejor forma de que sepas lo que no te he dicho porque te fuiste y estabas de camino a tu casa antes de que yo saliera de clases, que revisando mi muro al mismo tiempo que yo reviso el tuyo. A veces pienso que eres la persona más extraña y cambiante del mundo que alguna vez conocí, a veces pienso que no podré romper esa gran coraza de sentimientos encontrados que tienes y luego pienso que realmente ahora desconozco en lo que te has convertido.
No debería seguir leyendo lo que escribes pero me duele saber que piensas que lo mejor es escribir indirectas que son directas que sabes que leeré.
En fin, trataré de superar todo esto, tomará tiempo lo se, pero al fin y al cabo me recuperaré.
Yo también espero que alguna vez vuelvas a ser lo de antes, y si eres feliz, pues, mejor aún.
Ya me cansé de escribir tantas cosas deprimentes, es mi vida y volveré a luchar como siempre lo he hecho, avanzaré a pasos de tortuga y mientras eso, me estoy recuperando, ya tengo el 30% recuperado, uno se ríe de si mismo mientras otro u otros lloran lo que no son.
Agradezco a los verdaderos amigos que me apoyan, especialmente a mis dos chicas que sé que leeran esto, gracias.

Me desconecto con un gran y válido clic

xoxo

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