Sigues tomando café,
mirándome fijamente desde el otro lado de la mesa,
mientras yo miro afuera.
Hay tantas cosas que quisiera seguir diciendo,
pero me las ahorro para no seguir cayendo.
Has tenido opiniones, chico
todos somos libres de ellas,
pero nunca pregunté la frase oculta en ellas.
Así que déjame agradecerte por el tiempo,
y deja ya de desperdiciar el mío,
desaparece de mi vida rápido.
¿Romper tu corazón?
no creo que este sea el caso,
aquí no hay nadie a quien salvar.
A quién le importa si no estás de acuerdo con todo esto,
tu no eres yo,
quien te hizo rey de todo?
¿Intentas decirme quien debo ser?
¿Quien murió y te hizo rey de la nada?
Suenas tan inocente
y
lleno de tan buena intención,
no es cierto.
¿Esperas que yo salte por la borda contigo?
eso no va a pasar.
Ya no hay atardecer ilusorio que me haga pensar en eso.
No soy yo la que está perdida,
sin dirección,
pero nunca lo podrás ver.
Ocupado haciendo mapas que nunca podrás aprender a leer,
no entiendes.
Ahora es mi turno de decidir,
coge tu corona y ve llendo a saltar por la borda ahora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario