Sin palabras que puedan definir como es que me siento en realidad, trato de darle a las cosas un lado enérgico y positivo, las palabras de mi madre son la mayoría de veces recibidas con una sonrisa falsa y una cara de felicidad que solo es una máscara, ella simplemente dice lo que quiere decir.
Es de tarde y ya no hay ese pequeño resplandor de sol que salió en la mañana y mientras intento terminar lo que queda de comida, siento que el hambre cada vez escasea más. La presión, ansiedad y estrés juegan malas pasadas con mi cuerpo y mente, los recuerdos de los momentos difíciles parecen no querer irse al baúl de la memoria y poco a poco siento que el mundo se hace más grande que antes, y yo solo soy una partícula en el globo terráqueo.A pesar de todo, hay cosas con las cuales sigo riendo, cosas fuera de casa que hacen que olvide tiempos malos, afuera; todo es diferente y no tengo que mostrar esa sonrisa de guasón todo el tiempo, a diferencia de cada minuto dentro que es como un recordatorio permanente de las cosas que han pasado y de la presión a la que me veo sometida.
La comida está fría y trato de tragar sin ver cuanto ha cogido la cuchara, bocados grandes y sin aprovechamiento del sabor pasan como los nudos en la garganta que constantemente se forman a medida que el tiempo pasa.
Trato de comprender porqué las cosas sucedieron así y porque todo ahora es como es, "las cosas pasan por algo y tal vez este cambio sea uno bueno" me dijo alguien muy importante, yo quiero creer eso, pero; hasta que los cambios se vuelvan buenos...¿tendré que seguir pretendiendo que todo en mí está tan feliz como siempre?
Me deconecto con un clic
xoxo
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